La Casa
Una casa con alma
Can Sisó es un espacio con alma, pensado para desconectar del ritmo cotidiano y reconectar con lo esencial. Un lugar en el que la tranquilidad, la naturaleza y la calidez crean un ambiente único, íntimo y acogedor.
Aquí se vive el lujo de la privacidad, el tiempo sin prisas y el contacto con el entorno. Un espacio en el que conviven cultura, música y sensibilidad artística, pensado para disfrutar, descansar y compartir.
SPORTS ET NATURE
Ideal para grupos y familias que aman el deporte y la naturaleza
Can Sisó es una casa Bike Friendly, ideal para grupos y familias que aman el deporte y la naturaleza. Desde la propia finca parten rutas en bicicleta, moto o coche que recorren los paisajes del Pla de l’Estany, La Garrotxa y l’Empordà. Y en solo 30 minutos puedes llegar tanto a las playas de la Costa Brava como a los volcanes de Olot o la Fageda d’en Jordà.
EL PUEBLO DE CRESPIÀ
Cerca de la cultura
A pocos minutos a pie se encuentra el pequeño núcleo histórico de Crespià, un pueblo de unos 200 habitantes que conserva su esencia de siglos pasados. Y muy cerca, una gran oferta cultural y natural: el Museo Dalí de Figueres, el Teatre de Girona, el Museo de la Juguete, Banyoles con su emblemático lago, Santa Pau o Perpiñán, a solo 45 minutos.
Información de los anfitriones
Somos una pintora y un músico, dos personas unidas por la pasión de crear, cuidar los detalles y vivir en conexión con la naturaleza. En Can Sisó, el arte y la calma forman parte del día a día: en los colores de las paredes, la música suave y la atmósfera tranquila que se respira en cada rincón.
Vivimos en una masía catalana restaurada con cariño, situada entre el verde del Pla de l’Estany y la tranquilidad de Crespià. Nos gusta acoger a personas porque cada estancia es diferente. Más que un alojamiento, Can Sisó es una casa con alma, donde esperamos que, aunque sea por unos días, te sientas como en casa.
Zonas comunes y servicios
El encanto de Can Sisó empieza en el camino que lleva hasta la finca, rodeado de campos y bosques, donde la piedra, la madera y la luz crean una atmósfera cálida y armoniosa. En el interior, cada espacio está pensado con sencillez y buen gusto, invitando a la calma y al bienestar.
Comidas
Cada mañana comienza con un desayuno buffet completo, servido en el comedor o en la terraza cuando el tiempo lo permite. Incluye embutido, diferentes tipos de pan, zumo de naranja, café, té, leche, dulces, mermeladas y fruta fresca. Un momento para disfrutar sin prisa, con la luz del amanecer entrando por las ventanas y el suave canto de los pájaros en el jardín.
Por la noche, los huéspedes pueden solicitar cenas por encargo, servidas en el comedor principal junto a una chimenea tradicional. En invierno, el fuego es el corazón de la casa; en verano, la vida se traslada al jardín, bajo las luces de los farolillos y el cielo estrellado.
Interiores
Las zonas comunes están pensadas para compartir sin perder intimidad. La casa ofrece varias salas de estar y lectura, cada una con su encanto: un gran salón con sofás y televisión, una sala más tranquila para leer o conversar, y rincones decorados con cuadros, libros e instrumentos musicales — reflejo del alma artística de los anfitriones, una pintora y un músico.
Exteriores
Las zonas comunes están pensadas para compartir sin perder intimidad. La casa ofrece varias salas de estar y lectura, cada una con su encanto: un gran salón con sofás y televisión, una sala más tranquila para leer o conversar, y rincones decorados con cuadros, libros e instrumentos musicales — reflejo del alma artística de los anfitriones, una pintora y un músico.
En el exterior, el jardín privado es un oasis de calma. Entre olivos y plantas aromáticas hay zonas de sombra, mesas para desayunar al aire libre y un solárium con tumbonas para relajarse después de un baño. La piscina, rodeada de césped y naturaleza, es uno de los lugares más apreciados: ideal para refrescarse o disfrutar del paisaje con los pies en el agua.
Para los más activos, Can Sisó dispone de cancha de baloncesto, mesa de ping-pong y espacios para yoga o estiramientos. Los ciclistas encontrarán un espacio seguro para guardar bicicletas, con punto de carga para e-bikes y herramientas básicas de mantenimiento.
Entorno
Desde la finca parten caminos tranquilos que conectan con las rutas del Pla de l’Estany, la Garrotxa y el Empordà.
A pocos minutos se encuentra Crespià, un pequeño pueblo de 200 habitantes que conserva su esencia rural y celebra cada febrero la Fira de la Mel. Muy cerca se pueden visitar el Lago de Banyoles, los volcanes de Olot, la Fageda d’en Jordà o las playas de la Costa Brava, todas a media hora.
Especialidad de la casa
La casa cuenta con wifi de alta velocidad y calefacción central, garantizando el confort durante todo el año. El servicio diario de limpieza y la atención directa de los anfitriones aseguran una estancia cómoda y cuidada.
Pero lo que realmente hace especial a Can Sisó es su trato humano y personal. Olga y Llorenç reciben a los huéspedes con cercanía y amabilidad, compartiendo recomendaciones y pequeños detalles que hacen cada estancia única. Cada rincón respira arte, luz y armonía: cuadros, flores, música suave… una casa con alma.
En Can Sisó, la vida se desacelera. Un desayuno tranquilo, una tarde de piscina, una cena frente al fuego o una puesta de sol sobre los campos: momentos simples que te hacen reconectar con lo esencial.
Cada estancia es distinta. Escríbenos 💬 y explícanos qué buscas: en Can Sisó adaptamos las ofertas a tus necesidades.